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27 de noviembre de 2010

Leyendas de las cinco villas


Estas son todas las leyendas que hemos encontrado de las cinco villas:

- Leyenda de Esteban de Sos
- Leyenda del portal del Mudo Sos
- Leyenda de cristo del Perdón Sos
- Leyenda del monasterio de Valentuñana Sos
- Voto a San Migel Tauste
- Noche de San Juan Ejea de los Caballeros
- El voto de Ejea de los Caballeros
- La Virgen de la Oliva en Ejea de los Caballeros
- Noche de San Juán en Lobera de Onsella
- Las rallas de Santo Domingo en Longás
- El escudo de Urriés
- Sanjuanarse en Luna
- A peña do fraile en Fuencalderas
- Pie rondán en Fuencalderas

20 de noviembre de 2010

Leyenda de Cristo del Perdón


Se trata un perfecto ejemplo de Cristo románico, del siglo XII, que se halla en la Iglesia de San Esteban de Sos y hay una bonita leyenda que explica porqué se llama Cristo del Perdón.
En la edad media un caballero de Sos asesinó a uno de sus vecinos por celos, ya que la mujer que amaba no le correspondía y en cambio entregaba su corazón al asesinado. La justicia nunca pudo encontrar pruebas incriminatorias contra el caballero, pero pronto el remordimiento se hizo presa de él, viendo todas las noches la imagen de el asesinado en sueños. Por eso el caballero frecuentó cada vez más la iglesia de San Esteban, creciendo una fama de hombre piadoso.
Un día, mientras oraba ante la imagen de Cristo crucificado, llegó la madre del muchacho asesinado para rogarle que intercediera ante el señor para su hijo obtuviese el descanso eterno, y ella consuelo para su alma por la pérdida del hijo amado.
Entonces, el caballero se derrumbó y lloró amargamente, lo que hizo comprender a la madre que se encontraba frente el asesino de su hijo. Él le pidió que le perdonase, pues pensaba entregarse a la justicia, y antes de ser condenado a muerte, quería el perdón de la madre de quien había asesinado. En el corazón de la madre lucharon el deseo de venganza y la necesidad de conceder el perdón.
En ese momento, el Cristo cobró vida, irguió la cabeza que tenía inclinada sobre uno de sus brazos. La madre, al ver este prodigio, cobró fuerzas y otorgó el perdón al asesino de su hijo.
Desde entonces la talla muestra la cabeza erguida con expresión de paz y serenidad, y recibe el nombre del Cristo del Perdón.